Más de tres mil patinadores aprovecharon las calles sin autos

Notimex

Porque andar sobre ruedas es su estilo de vida, más de tres mil patinadores se concentraron en el Monumento a la Madre y de ahí partieron para tomar las calles de la ciudad en la Segunda Rolleada…

Porque andar sobre ruedas es su estilo de vida, más de tres mil patinadores se concentraron en el Monumento a la Madre y de ahí partieron para tomar las calles de la ciudad en la Segunda Rolleada Nacional 2017.

De todos los rincones del país, incluso de otras naciones como Colombia Perú, Venezuela y Uruguay, su pasión de rodar los patines los unió en un fin de semana que las calles inusualmente estaban semi vacías del tráfico vehicular común en la megalópolis.

Agrupados en clubs, equipos e incluso familias enteras acudieron a la cita de este año, que los organizadores esperan se convierta en una tradición, que aumente de forma gradual hasta convertirse en un gran movimiento.

A partir de las 14:00 horas de una tarde de sábado soleado y que por momentos algunas nubes daban tregua a los inclementes rayos del sol, los participantes pudieron disfrutar de demostraciones en una improvisada plataforma que se colocó en el lugar.

La mayoría de los asistentes niños y jóvenes, así como uno que otro de mediana edad realizaron trucos, saltos, slalom, slides demostrando sus destrezas y osadías de rollers para quienes una empresa patrocinadora regaló souvenirs, playeras y gorras.

Los participantes, con los patines puestos de variados colores, sobre todo “chillones”, diversos diseños, los que más se ven son en línea, de tres ruedas, la mayoría portando cascos, coderas y rodilleras, así que bien protegidos demostraron su habilidades.

Algunos realizaron el llamado slalom, mostrando su destreza en ese patinaje artístico urbano donde se baila y se sortean pequeños conos y los denominados slides, en la que pusieron aprueba sus habilidades para frenar y derraparse con los patines.

Alrededor de las 18:00 horas los dos contingentes partieron de la explanada del Monumento a la Madre, alguno que otro participante no lograba mantener el equilibrio y cayó al piso, pero la mayoría patinaba sin problemas.

Uno de los grupos, los menos experimentados, iniciaron en ese lugar el recorrido de un circuito con distancia de 15 kilómetros por la Alameda, la Glorieta de Insurgentes, la Diana Cazadora y finalmente retornar a la explanada del Monumento a la Madre.

El otro recorrido de 35 kilómetros para los más experimentados también se realizó por los mismos lugares, pero incluyó puentes, pasos a desnivel y avenidas de alta velocidad hacia el norte de la ciudad y de regreso también al mismo lugar de donde partieron.

Por momentos algunos de los participantes hicieron volar drones con cámaras para tomar aspectos de la gran fiesta de los rollers, otros con cámaras en sus cascos iban filmando parte de su recorrido.

Para los patinadores no todo es sólo diversión, pues esta actividad se ha convertido en un estilo de vida, un medio de transporte y una forma de socializar, conocer a personas de diversas profesiones y culturas, comentaron algunos asistentes.

Uno de los organizadores, Jonathan Towi, explicó a Notimex que la iniciativa fue de un conocido rollers al que le llaman George, quien vive en Ensenada, quien el año pasado promovió la primera convocatoria para juntar a quienes gustan de esta disciplina.

En 2016, dijo, se juntaron unos mil 500 rollers, pero se esperaba mil y este año hasta las 18:00 horas sumaban más de tres mil registrados, detalló.

El integrante del Club “Coyotes” comentó que en esta reunión anual de patinadores solo acudieron los que saben, algunos amateurs, medios, profesionales, otros muy famosos, con renombre incluso internacional.

Indicó que el patinaje urbano se ha convertido en una actividad cada vez más popular, sin embargo no hay sitios exclusivos para que los rollers desarrollen sus habilidades, pues aprovechan cualquier espacio despejado para practicar.

Por ejemplo las explanadas delegacionales, el Monumento a la Revolución, la Estela de Luz, Plaza Tlaxcoaque, Chapultepec, jardines, debajo de los puentes vehiculares, aunque en muchas ocasiones las propias autoridades los sacan des estos espacios.

Por su parte, Brenda Martínez, de 28 años de edad, dijo que lleva un año y medio patinando y que esta actividad se ha convertido en parte importante de su vida, pero a falta de espacios, pues aprovechan los otorgados a los ciclistas en la ciudad.

“Aprovechamos las ciclovías, cada mes hacemos dentro del Ciclotón, el Patinotón, así lo adoptamos”, explicó.

En tanto, Rodrigo Angulo, del equipo Rollers del Instituto Politécnico Nacional, dijo que para él y muchos de sus compañeros patinar es una forma de transportarse, pues a diario recorre unos 30 kilómetros en patines.

Él se quejó de los riesgos que representa esta actividad en las calles de la ciudad, pues muchas veces los automovilistas les “avientan” el coche, sobre todo los taxistas, por lo que pidió se respete a los llamados rollers.

Notimex Porque andar sobre ruedas es su estilo de vida, más de tres mil patinadores se concentraron en el Monumento a la Madre y de ahí partieron para tomar las calles de la ciudad en la Segunda Rolleada…Porque andar sobre ruedas es su estilo de vida, más de tres mil patinadores se concentraron en el Monumento a la Madre y de ahí partieron para tomar las calles de la ciudad en la Segunda Rolleada Nacional 2017.De todos los rincones del país, incluso de otras naciones como Colombia Perú, Venezuela y Uruguay, su pasión de rodar los patines los unió en un fin de semana que las calles inusualmente estaban semi vacías del tráfico vehicular común en la megalópolis.Agrupados en clubs, equipos e incluso familias enteras acudieron a la cita de este año, que los organizadores esperan se convierta en una tradición, que aumente de forma gradual hasta convertirse en un gran movimiento.A partir de las 14:00 horas de una tarde de sábado soleado y que por momentos algunas nubes daban tregua a los inclementes rayos del sol, los participantes pudieron disfrutar de demostraciones en una improvisada plataforma que se colocó en el lugar.La mayoría de los asistentes niños y jóvenes, así como uno que otro de mediana edad realizaron trucos, saltos, slalom, slides demostrando sus destrezas y osadías de rollers para quienes una empresa patrocinadora regaló souvenirs, playeras y gorras.Los participantes, con los patines puestos de variados colores, sobre todo “chillones”, diversos diseños, los que más se ven son en línea, de tres ruedas, la mayoría portando cascos, coderas y rodilleras, así que bien protegidos demostraron su habilidades.Algunos realizaron el llamado slalom, mostrando su destreza en ese patinaje artístico urbano donde se baila y se sortean pequeños conos y los denominados slides, en la que pusieron aprueba sus habilidades para frenar y derraparse con los patines.Alrededor de las 18:00 horas los dos contingentes partieron de la explanada del Monumento a la Madre, alguno que otro participante no lograba mantener el equilibrio y cayó al piso, pero la mayoría patinaba sin problemas.Uno de los grupos, los menos experimentados, iniciaron en ese lugar el recorrido de un circuito con distancia de 15 kilómetros por la Alameda, la Glorieta de Insurgentes, la Diana Cazadora y finalmente retornar a la explanada del Monumento a la Madre.El otro recorrido de 35 kilómetros para los más experimentados también se realizó por los mismos lugares, pero incluyó puentes, pasos a desnivel y avenidas de alta velocidad hacia el norte de la ciudad y de regreso también al mismo lugar de donde partieron.Por momentos algunos de los participantes hicieron volar drones con cámaras para tomar aspectos de la gran fiesta de los rollers, otros con cámaras en sus cascos iban filmando parte de su recorrido.Para los patinadores no todo es sólo diversión, pues esta actividad se ha convertido en un estilo de vida, un medio de transporte y una forma de socializar, conocer a personas de diversas profesiones y culturas, comentaron algunos asistentes.Uno de los organizadores, Jonathan Towi, explicó a Notimex que la iniciativa fue de un conocido rollers al que le llaman George, quien vive en Ensenada, quien el año pasado promovió la primera convocatoria para juntar a quienes gustan de esta disciplina.En 2016, dijo, se juntaron unos mil 500 rollers, pero se esperaba mil y este año hasta las 18:00 horas sumaban más de tres mil registrados, detalló.El integrante del Club “Coyotes” comentó que en esta reunión anual de patinadores solo acudieron los que saben, algunos amateurs, medios, profesionales, otros muy famosos, con renombre incluso internacional.Indicó que el patinaje urbano se ha convertido en una actividad cada vez más popular, sin embargo no hay sitios exclusivos para que los rollers desarrollen sus habilidades, pues aprovechan cualquier espacio despejado para practicar.Por ejemplo las explanadas delegacionales, el Monumento a la Revolución, la Estela de Luz, Plaza Tlaxcoaque, Chapultepec, jardines, debajo de los puentes vehiculares, aunque en muchas ocasiones las propias autoridades los sacan des estos espacios.Por su parte, Brenda Martínez, de 28 años de edad, dijo que lleva un año y medio patinando y que esta actividad se ha convertido en parte importante de su vida, pero a falta de espacios, pues aprovechan los otorgados a los ciclistas en la ciudad.“Aprovechamos las ciclovías, cada mes hacemos dentro del Ciclotón, el Patinotón, así lo adoptamos”, explicó.En tanto, Rodrigo Angulo, del equipo Rollers del Instituto Politécnico Nacional, dijo que para él y muchos de sus compañeros patinar es una forma de transportarse, pues a diario recorre unos 30 kilómetros en patines.Él se quejó de los riesgos que representa esta actividad en las calles de la ciudad, pues muchas veces los automovilistas les “avientan” el coche, sobre todo los taxistas, por lo que pidió se respete a los llamados rollers.

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